11 alimentos prohibidos para triglicéridos altos

Si bien existe un factor genético que influye considerablemente en el desarrollo de la hipertrigliceridemia o colesterol elevado, también hay que reconocer que los hábitos alimenticios tienen una influencia aún mayor.

Dicho esto, debes saber que si realmente deseas evitar problemas como estos, lo más probable es que tengas que hacer algunos cambios en tu dieta, procurando erradicar alimentos que puedan ser perjudiciales para ti.

Si deseas poner manos a la obra, te encuentras en el lugar indicado, pues hemos preparado una lista de alimentos prohibidos para triglicéridos altos para que tengas una idea clara de lo que no debes consumir.

Embutidos

En los últimos años, hemos encontrado cada vez más evidencia de lo perjudiciales que los embutidos pueden ser para la salud y curiosamente, siguen siendo distribuidos en todos los comercios del mundo por su alta demanda.

Lo primero que debes saber de los embutidos, es que son alimentos ultraprocesados que contienen altos niveles de grasas saturadas no saludables, así como aditivos y elevados niveles de calorías.

Por otro lado, el alto contenido de sodio de los embutidos es otro gran enemigo para nuestra salud, ya que suele ocasionar que excedamos fácilmente en nivel máximo recomendado por día.

Entre otras cosas, quienes consumen este tipo de alimentos con regularidad, corren el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer, por si fuera poco, existe riesgo de caer en la obesidad tarde o temprano.

Quienes consumen este tipo de alimentos con regularidad, corren el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer, por si fuera poco, existe riesgo de caer en la obesidad tarde o temprano.

Margarina, mantequilla y aceites

Son algunos de los alimentos que probablemente esperabas encontrar en esta lista, pues está más que claro que al consumirlos en exceso atentamos contra la salud de nuestro cuerpo.

Es claro que no resulta fácil eliminar la mantequilla o la margarina de buenas a primeras, sin embargo, es probable que al tener en cuenta que este tipo de grasas aumentan el colesterol malo, lo consideres con mayor detenimiento.

Además de elevar tus triglicéridos, el consumo excesivo de mantequilla, margarina, aceites de soja, girasol o palma suelen incrementar la posibilidad de padecer enfermedades cardíacas.

La buena noticia es que hoy en día podemos encontrar alternativas más saludables como: la mantequilla vegana, el aceite de aguacate, de oliva o de coco y aunque igualmente deben emplearse con moderación, poseen un mayor valor nutricional.

Carnes rojas y blancas

Cada día que pasa encontramos nuevas evidencias que nos confirman lo perjudicial que puede llegar a ser el consumo de carnes para nuestro organismo, pues ocasionan un sinnúmero de enfermedades cuando se ingieren excesivamente.

Si bien se cree que las carnes rojas son más perjudiciales para la salud, la verdad es que estudios más recientes han determinado que tanto las carnes rojas como las blancas tienen los mismos efectos negativos, tratándose de los niveles de colesterol y triglicéridos.

A su vez, se ha dado a conocer que ingerir carnes todos los días eleva las probabilidades de padecer enfermedades cardíacas y algunos tipos de cáncer hasta en un 20%, por lo que esta es una práctica que debe evitarse.

Por el contrario, se recomienda optar por proteínas de origen vegetal, las cuales tienen un mayor aporte nutricional.

Sal en exceso

Sabemos que la sal es clave para potenciar el sabor de nuestras preparaciones, no obstante, cuando se utiliza en exceso podemos causarle un gran daño a nuestro cuerpo, contribuyendo indirectamente en el aumento del colesterol.

Cuando nuestra dieta tiene un alto contenido de sodio, lo más común es que nuestro cuerpo comience a retener líquido, afectando a su vez la presión arterial y elevando las probabilidades de padecer problemas cardiovasculares.

Además de reducir la cantidad de sal que empleamos en nuestras preparaciones, debemos mantenernos atentos a las etiquetas de los productos que compramos, tales como salsas, galletas o snacks, pues muchos de estos contienen sodio en cantidades excesivas.

Pescados enlatados

Si bien es probable que tu médico de confianza te haya recomendado consumir pescado, debes optar por el pescado fresco, ya sea merluza, lapa, mero, besugo o cualquier otro que sea de tu agrado.

Si bien es probable que tu médico de confianza te haya recomendado consumir pescado, debes optar por el pescado fresco, ya sea merluza, lapa, mero, besugo o cualquier otro que sea de tu agrado.

Por el contrario, tendrás que evitar cualquier presentación de pescado que sea enlatada, tales como la sardina, el atún o el salmón. Esto no se debe a la proteína en sí; sino al alto contenido de conservantes artificiales y sodio que poseen.

Leche entera y sus derivados

Puede que desde la niñez hayas conocido la leche como un alimento esencial para una alimentación saludable, sin embargo, poco a poco se ha ido comprobando que no hay nada más alejado de la realidad.

Ya sea que acostumbres a comer queso o a tomar leche o yogures regularmente, esta es una práctica que tendrás que erradicar por completo, puesto que son productos que disparan el colesterol y que afectan la salud cardiovascular.

Aunque este cambio puede ser frustrante para algunos, puedes contar con diversas alternativas vegetales, como la leche de almendras, de coco o de avena, a partir de los cuales también se pueden preparar quesos y yogures.

Entre los tipos de quesos más perjudiciales que podemos encontrar, se encuentran los quesos madurados, tales como el parmesano o el brie, dado que son los más grasos.

Azúcar

Muchos de los alimentos que consumimos diariamente tienen algo de azúcar entre sus ingredientes, y si bien esta suele ser muy agradable al paladar, no podemos pasar por alto el daño que le causa al organismo al comerla en exceso.

De acuerdo con los expertos, el consumo de azúcar incrementa la producción de triglicéridos en el hígado, incrementando a su vez la cantidad de calorías y sobrepasando muchas veces los límites diarios recomendados.

Comida Frita

No importa si se trata de un pollo o de una berenjena, los alimentos fritos no son para nada recomendados cuando buscamos reducir nuestros niveles de triglicéridos, pues incluso es uno de los principales detonantes de la obesidad.

Y aunque pareciera que nada puede ser peor, están los alimentos fritos que son previamente empanizados como las croquetas o las milanesas, los cuales además de contener mucha grasa, están cubiertos de harina ultraprocesada.

Para reemplazar estos hábitos, puedes optar por cocinar tus alimentos a la plancha o con un poco de aceite de oliva o de aguacate, de igual manera, podrías emplear artefactos como la freidora de aire para brindar un efecto muy similar a tus alimentos.

Alcohol

Hay quienes piensan que una sola copa de licor al día no representa ningún peligro para la salud, no obstante, se ha comprobado que basta con una pequeña porción de alcohol para alterar los niveles de colesterol y triglicéridos.

La razón se debe a que las bebidas alcohólicas poseen un alto contenido de azúcares y grasas que resultan perjudiciales para los consumidores regulares.

Teniendo esto en cuenta, la mejor opción para acabar con este problema de raíz, es eliminar el consumo de alcohol o limitar su ingesta para los eventos u ocasiones especiales.

Harinas refinadas

Últimamente, se ha dado a conocer en mayor medida el daño que pueden ocasionar las harinas refinadas, entre las que se encuentran el pan, el arroz, la pasta o la harina de trigo.

Una de las características más llamativas de las harinas refinadas, es que una vez que esta entra en nuestro organismo es absorbida por el sistema digestivo y se transforma progresivamente en azúcar.

Una de las características más llamativas de las harinas refinadas, es que una vez que esta entra en nuestro organismo es absorbida por el sistema digestivo y se transforma progresivamente en azúcar.

Seguidamente, esta se transforma en triglicéridos y en colesterol malo, propiciando a su vez diversas enfermedades asociadas al corazón e incluso, varios tipos de cáncer.

Para evitarlo, puedes valerte de las versiones integrales de estos mismos productos, tales como: el arroz integra, la pasta integral o la harina integral, de la misma manera, cuantas con opciones como: la harina de almendras, de avena o de garbanzos.

Frituras

También conocidos como productos de bollería industrial, las frituras son alimentos cargados de calorías vacías que no contienen ningún tipo de valor nutricional y que, por el contrario, son perjudiciales para la salud.

Entre estos productos, podemos encontrar las típicas bolsas de patatas fritas, las donas u otros tipos de snacks empacados que solemos encontrar en el supermercado.

Sin importar qué tipo de fritura sea, es importante que las evites a toda costa si realmente deseas reducir tus niveles de triglicéridos.

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