Remedios de la abuela para el dolor de rodillas

Conocer los remedios de la abuela para el dolor de rodillas te va a venir muy bien, porque todos en algún momento hemos padecido molestias en esta importante articulación y, cuando aparece el dolor, queremos deshacernos de él lo antes posible. Para lograrlo, presta atención a los consejos que te traemos.

¿Por qué duele la rodilla?

El dolor de rodilla es uno de los malestares más frecuentes en hombres y mujeres de todas las edades, y se va intensificando a medida que el cuerpo va envejeciendo. Es una molestia que puede cursar de múltiples maneras:

  • Un dolor intenso que aparece de forma repentina.
  • Una sensación de pesadez que se hace patente a medida que va avanzando el día.
  • Una sensación de presión que está presente de manera constante.
  • Dolor crónico.

La rodilla es una de las articulaciones más grandes y más complejas del cuerpo. Una articulación de bisagra que debe soportar nuestro peso corporal y que, además, se somete a impacto cuando subimos escaleras o corremos. De ahí que sea perfectamente normal que sufra un desgaste mayor que otras articulaciones.

Las causas que pueden estar generando dolores en la rodilla son muy variadas, pero estas son las más comunes:

Bursitis

Es una inflamación de las bursas, unos pequeños sacos llenos de líquido que tienen como misión reducir la fricción entre los huesos y los tendones, los músculos y la piel.

Tendinitis

Menisco desgarrado

Es una inflamación de los tendones que aparece cuando sometemos a la articulación a un estrés constante, por ejemplo, si tenemos sobrepeso. A media que avanza el tiempo, los tendones se vuelven menos flexibles y los músculos pierden fuerza, esto hace aumentar la tensión sobre los tendones y acaba generando esa inflamación.

Es una lesión que puede aparecer a consecuencia de un accidente o, sencillamente, por el paso del tiempo. El menisco es una pieza de cartílago que absorbe el impacto de la articulación de la rodilla, se va desgastando y debilitando con el paso del tiempo, y cuando ya está muy debilitado, cualquier pequeño esfuerzo puede producir el desgarro.

Artritis inflamatoria

Es una inflamación de la articulación que se produce a causa de un sistema inmunitario hiperactivo. Hay dos variedades que son las más comunes, y son la artritis psoriásica y la artritis reumatoide.

Osteoartritis

Es la forma más común de artritis. Aparece cuando el cartílago que se encarga de amortiguar los extremos de los huesos de la articulación se ha desgastado por el paso del tiempo.

Varices

La variz es una dilatación de las venas que aparece por incompetencia de las válvulas que facilitan el retorno venoso al corazón. La sangre se queda retenida en la vena y eso acaba produciendo dolor. En el caso de las rodillas, es común que las varices puedan aparecer en la parte de atrás o en el lateral.

Remedios de la abuela para el dolor de rodillas

Perder peso

No valoramos nuestras rodillas ni nuestros pies hasta que aparecen molestias en ellos, pero lo cierto es que estas partes de nuestro cuerpo están sometidas a una gran presión, porque día tras día deben aguantar nuestro peso.

En una persona con obesidad o sobrepeso, las rodillas acaban por ser una de las áreas más afectadas, porque tienen que cargar con más peso del que deberían. Eso hace aumentar la tensión tanto en los tendones como en los huesos, dando lugar a patologías como las que hemos expuesto anteriormente.

Por el contrario, cuando una persona pierde peso, nota rápidamente las consecuencias en las rodillas. No solo su aspecto mejora, se ven menos inflamadas y enrojecidas, sino que las molestias disminuyen de una forma notable. Por tanto, si tienes unos kilos de más y dolor en la rodilla, lo primero que debes hacer es empezar a llevar una alimentación más sana y equilibrada.

Método CHER

No te asustes, que no tiene nada que ver con la diva del pop, se trata de aplicar la combinación milagrosa de Compresión + Hielo + Elevación + Reposo (CHER). Te funcionará en las rodillas y en todo tipo de articulaciones.

Empieza por sentarte o tumbarte para que tus rodillas no estén soportando peso. Aplica una compresa frío durante 20 minutos dos o tres veces al día, mientras lo haces, procura tener las rodillas un poco elevadas, bastará con apoyarlas sobre un cojín. Si mantienes la articulación elevada al nivel del corazón, o incluso un poco más arriba, la hinchazón disminuirá. Por último, date algo de tiempo para reposar, dejando que la zona afectada descanse.

Elige bien tu calzado

Un calzado inadecuado puede causar problemas en tus pies y también en las rodillas. Unos zapatos de tacón o un calzado con poca suela pueden quedar muy bien, pero no son lo más indicado para el día a día.

Si tienes dolor de rodillas de forma habitual, prueba a escoger unos zapatos planos, con una buena suela, amortiguación interior, de horma ancha, y que sea ajusten al tamaño de tu pie. No solo notarás que caminas más cómodo, sino que en pocos días empezarás a ser consciente de que las molestias en las rodillas van desapareciendo de forma paulatina.

Haz ejercicio

Lo sabemos, cuando te duele la rodilla lo que menos te apetece es moverte, pero el sedentarismo es todavía peor. Si la articulación está inflamada, aplica el método CHER que hemos visto antes durante dos o tres días, pasado ese tiempo, la situación debería haber mejorado y ya puedes empezar a moverte.

Olvídate de coger peso y de los movimientos de impacto, empieza caminando a paso ligero (recuerda usar calzado adecuado y de calidad). Si quieres un poco más de intensidad, puedes entrenar en una máquina elíptica. Y, si prefieres estar a remojo, la natación no te irá mal.

Aunque el ejercicio que vayas a hacer sea muy ligero recuerda calentar antes de entrenar y hacer estiramientos tanto antes como después.

Reduce el estrés

El estrés afecta a nuestra vida de cientos de formas. Una de ellas es generando más tensión en nuestros músculos, una tensión que acaba desembocando en dolor, o que puede agravar las molestias que ya teníamos en las rodillas.

Practicar yoga, meditación, o guardando un poco de tiempo para ti mismo, puedes hacer que el estrés disminuya y con él la tensión en el cuerpo. Además, si mantienes el estrés bajo control, también aguantarás mejor el dolor.

Estos remedios de la abuela para el dolor de rodillas no son milagrosos. Es posible que no acaben del todo con tus molestias, pero te ayudarán a sobrellevarlas mejor. Si después de aplicarlos compruebas que el dolor sigue estando presente durante varios días, es momento de consultar con un especialista, puedes acudir a un fisoterapeuta o directamente a tu médico de cabecera.

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