El ronquido es un sonido que se vuelve especialmente molesto para quien está al lado de la persona que ronca y desea dormir. Además, estamos ante una señal que nos advierte de que la vía aérea está obstruida y puede dar lugar a la apnea del sueño, por lo que no es un tema que debamos pasar por alto. Se estima que más o menos la mitad de la población adulta ronca, y también uno de cada 10 niños. Si estás dentro de esta estadística, te van a venir muy bien estos remedios de la abuela para dejar de roncar.
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¿Por qué roncamos?
Antes de analizar cómo podemos evitar este problema, vamos a ver con más detenimiento de qué se trata.
El ronquido es un sonido que se produce con la respiración. Si respiramos de forma constante, ¿por qué no se produce también durante el día? La respuesta está en el estado de los músculos. Mientras dormimos, los tejidos de la garganta están relajados, y por eso vibran cuando el aire pasa por ellos. En función de si vibran más o menos, estaremos ante un ronquido ligero o uno fuerte.
Como todo nuestro cuerpo está relajado, la lengua cae hacia atrás y la garganta se estrecha, lo que provoca que el aire tenga menos espacio para pasar, algo que también contribuye a que aparezca el ronquido.
Causas que nos hacen roncar
Problemas en las vías respiratorias, en la boca y en la garganta
Por ejemplo, si tenemos las amígdalas más grandes de lo normal, o una garganta más estrecha, si la lengua es grande, o si los huesos de la mandíbula no encajan del todo bien donde deberían. Factores como estos contribuyen a estrechar las vías respiratorias, aumentando la vibración y, con ella, el sonido.
En ocasiones, esos problemas están causados por afecciones como la sinusitis, la alergia o un resfriado. Es por ello que las personas que normalmente no roncan, lo hacen cuando están pasando por uno de estos episodios.
Consumo de alcohol, tabaco, drogas y medicamentos
Estas sustancias, así como algunos medicamentos, y muy especialmente los que se utilizan para inducir el sueño, producen una mayor relajación tanto de los músculos de la garganta como de la lengua, aumentando la intensidad del ronquido.

Tono muscular debilitado
El ronquido se produce porque, durante el sueño, el aire no puede hacer el recorrido habitual, entrando por la nariz y saliendo por la boca. Si no respiramos bien por la nariz mientras dormimos, y resulta que el tejido blando de nuestra garganta padece alguna anomalía, acabaremos roncando.
Sobrepeso u obesidad
Los estudios han demostrado que pesar más de lo recomendable es una de las principales causas de roncar y de padecer apnea del sueño. De hecho, muchos roncadores habituales notan mejoras respecto a este problema cuando pierden peso.
Embarazo y menopausia
El aumento de peso durante el embarazo, y la creciente laxitud de los músculos del cuello producida durante la menopausia, pueden dar lugar a ronquidos. En la mayoría de los casos el problema desaparece una vez que el niño nace, o cuando el cuerpo se ajusta a los cambios hormonales y pasa la menopausia.
Remedios de la abuela para dejar de roncar
Perder peso y hacer ejercicio
Este es un remedio clásico que sirve para casi todo. Como decíamos antes, los ronquidos están muy relacionados con el exceso de peso, así que una buena forma de evitarlos es perder esos kilos de más que hemos acumulado. La forma idónea de hacerlo es seguir una dieta sana y combinarla con ejercicio.
Con menos peso sobre la cavidad abdominal, la respiración se vuelve más sencilla. Además, si hacemos entrenamiento cardiovascular también mejoramos la capacidad de respuesta del sistema respiratorio, y todo esto contribuye a que los ronquidos desaparezcan o, al menos, se reduzcan de forma notable.

Cena ligero y pronto
Es España tenemos la costumbre de cenar bastante tarde, y esto no es demasiado sano. Si nos acostamos mientras todavía estamos haciendo la digestión, hay más riesgo de sufrir problemas como reflujo o acidez.
Si, además, tomamos una cena pesada, el estómago se llena y presiona el diafragma, haciendo que cueste un poco más llevar a cabo el movimiento de respiración, y dando como resultado la aparición de ronquidos.
Una buena forma de que esto no ocurra es aligerar tus cenas, no incluir en ellas ni picante ni alcohol, y cenar al menos un par de horas antes de irte a la cama para que, cuando llegue el momento de dormir, tu estómago haya terminado la digestión o esté a punto de hacerlo.
Canta para ejercitar tu garganta
La pérdida de tensión en los músculos de la garganta es la principal responsable de la vibración que da lugar al ronquido. No podemos ejercitar la garganta en el gimnasio como si fuera cualquier otro músculo, pero sí podemos trabajarla de una forma muy sencilla: cantando.
Si dedicas unos cinco minutos al día a cantar o a practicar ejercicios guturales, en unas pocas semanas notarás la diferencia. Los músculos de la garganta se habrán fortalecido y la vibración será menor.
Duerme de lado
Uno de los remedios de la abuela para dejar de roncar más clásicos y efectivos es dormir de lado, porque en esta posición nuestras vías respiratorias quedan más abiertas.
Si duermes boca arriba, tanto la lengua como el paladar blando se van a apoyar contra la parte posterior de la garganta. Esto produce un estrechamiento del canal por el que debe pasar el aire y genera el ronquido.
¿Cómo puedes conseguir dormir de lado si estás acostumbrado a hacerlo boca arriba? Cose en la parte trasera de tu sudadera de pijama un pequeño bolsillo e introduce dentro unos garbanzos. No podrás tumbarte cómodamente boca arriba y volverás a estar de lado incluso aunque te estés moviendo en sueños.
No tomes lácteos por la noche
Si la causa de tus ronquidos es la mucosidad, deja de tomar lácteos por la noche, porque estos contribuyen al incremento de la mucosidad. En su lugar, puedes tomar infusiones, como la de menta y ortiga, que contribuyen a “limpiar” la garganta. Si no te apetece beberla, también puedes usarla para hacer gárgaras con agua fría antes de irte a dormir.
¿Funcionan los chasquidos para que alguien deje de roncar?
Todos hemos oído en alguna ocasión que si tenemos cerca a una persona que no para de roncar podemos hacer un chasquido con la lengua y eso hace que el sonido pare. Si los has probado, habrás comprobado que puede llegar a ser efectivo, pero ¿por qué ocurre?
Cuando chasqueamos la lengua, estamos produciendo un sonido que hace que el cerebro de la persona que está dormida pase al estado de alerta, aumentando el ritmo de la respiración y aumentando el tono de la faringe, lo que hace que el ronquido desaparezca. Lamentablemente, en cuanto esa persona vuelve a caer en un sueño profundo, el molesto sonido vuelve a aparecer. Por eso es mejor buscar soluciones que sean efectivas más a largo plazo, como los remedios de la abuela para dejar de roncar que te hemos contado. ¿Te animas a probarlos?