Remedios de la abuela para un espolón calcáneo

Si al momento de apoyar el talón en el suelo sientes un fuerte dolor o pinchazo similar al que se siente al pisar alguna piedra, lo más probable es que tengas un espolón calcáneo o exostosis calcánea, como también se le llama.

Aunque no lo creas, se dice que 1 de cada 4 personas suele padecer de estas calcificaciones al menos una vez, por lo que se trata de un problema bastante común y no representa ningún riesgo siempre que se trate a tiempo.

Por fortuna, en este artículo podrás encontrar algunos de los remedios de las abuelas para que puedas tratar el espolón calcáneo desde casa de forma efectiva, así que toma nota para que puedas ponerlo en práctica.

Baño con sulfato de magnesio

Se ha determinado que las sales de Epsom o sulfato de magnesio son altamente beneficiosas para aliviar las molestias causadas por el espolón; esto se debe a que cuentan con un potente efecto antiinflamatorio y analgésico.

Lo más recomendable es usarlo en baños a fin de que el músculo pueda relajarse y así combatir las molestias y el dolor que se produce en la planta del pie.

¿Cómo aplicarlo?

Para aplicarlo, solo debes llenar un recipiente de buen tamaño con agua tibia y diluir en él dos o tres cucharadas soperas de sulfato de magnesio; seguidamente, sumerge tus pies en el agua y déjalos allí por 20 minutos aproximadamente.

Este proceso puedes llevarlo a cabo todos los días hasta que comiences a notar mejoría o disminución del dolor. Si padeces de dolores muy intensos puedes hacerlo cada vez que sientas dolor.

Jengibre

Si hay un alimento que no puede faltar en casa de la abuela, es el jengibre, y es que se trata de un ingrediente versátil, económico y muy útil para tratar diversos tipos de enfermedades o dolencias.

Si hay un alimento que no puede faltar en casa de la abuela, es el jengibre, y es que se trata de un ingrediente versátil, económico y muy útil para tratar diversos tipos de enfermedades o dolencias.

En este caso, el jengibre ofrece un potente efecto analgésico y antiinflamatorio que ayuda a disminuir tanto el dolor como la hinchazón rápida y eficientemente gracias a sus compuestos activos.

¿Cómo aplicarlo?

Antes que nada, prepara una infusión de jengibre vertiendo suficiente cantidad en una olla con abundante agua, lleva al fuego por unos minutos hasta que hierva y deja reposar por unos minutos más.

Cuando la preparación esté a temperatura ambiente, cuela para retirar todo el jengibre y empapa una gasa de buen tamaño, luego retira el exceso de líquido y coloca la gasa sobre la zona afectada.

Déjalo actuar por un mínimo de 15 minutos de manera que el jengibre pueda reducir progresivamente la hinchazón. Si el dolor es muy intenso, puedes realizar el procedimiento dos veces al día para mayor efectividad.

Lo mejor de todo, es que al ser un remedio natural, puedes aplicarlo tantas veces como lo necesites y el efecto calmante que aporta es casi inmediato. 

Aceites esenciales

Existen diversos tipos de aceites que puedes aplicar en el talón para desinflamar un poco la herida y aliviar el dolor, entre los más populares, podemos encontrar el aceite esencial de árnica, de almendras o de aceite de oliva.

Dichos aceites se caracterizan por sus efectos antiinflamatorios y antioxidantes, los cuales son ideales para reducir la inflamación y el intenso dolor que produce el espolón, ayudando además a reducir sustancias como la histamina.

Dichos aceites se caracterizan por sus efectos antiinflamatorios y antioxidantes, los cuales son ideales para reducir la inflamación y el intenso dolor que produce el espolón, ayudando además a reducir sustancias como la histamina.

¿Cómo aplicarlo?

Como imaginarás, la mejor manera de aprovechar un aceite esencial, es con un buen masaje relajante, pero si deseas que sea realmente efectivo, tendrás que mezclar tres tipos de aceite: de árnica, de manzanilla y de almendras.

Una vez que los tengas, vierte 6 gotas de cada aceite y mezcla muy bien con una cucharita de plástico, hasta integrarlos. Si no encuentras el aceite de almendras, puedes reemplazarlo con aceite de oliva.

Coloca un poco de la mezcla entre tus manos y frótalas muy bien para calentarlo un poco, luego aplica los aceites en tu pie y masajea muy suavemente, evitando movimientos bruscos que puedan empeorar el problema.

Repite el proceso hasta que la piel haya absorbido toda la mezcla de aceite y deja que repose. Si gustas, puedes repetirlo hasta dos veces por día, especialmente, antes de dormir.

Semilla de aguacate

Es probable que ya hayas escuchado hablar de todos los beneficios y las propiedades del aguacate, pero seguramente no imaginabas que incluso puedes sacarle provecho a su semilla, así que abstente de botarla.

Entre otras cosas, la semilla de aguacate ayuda a reducir la tensión y el dolor que produce espolón, por si fuera poco, incrementa la circulación de la sangre y previene la hinchazón.

¿Cómo aplicarlo?

Antes que nada, asegúrate de rallar toda la semilla y reserva. Seguidamente, añade medio litro de alcohol y una pastilla de alcanfor, luego mezcla hasta que se disuelva por completo la pastilla.

Deja que la mezcla repose por un mínimo de 20 días, eso sí, debes removerlo un poco cada día. Transcurrido el tiempo de reposo, cuela para retirar todos los residuos de la semilla y reserva.

Finalmente, remoja una gasa o un paño de algodón, escúrrelo y cubre la zona afectada, deja actuar toda la noche o por varias horas para que puedas ver los resultados.

Espinaca

Desde siempre hemos escuchado la importancia de incluir las espinacas en la dieta regular, y es que se trata de un alimento altamente nutritivo que aporta grandes beneficios a la salud y previene diversas enfermedades.

Además de eso, debes saber que la espinaca también cuenta con principios activos que permiten reducir significativamente la inflamación, por lo que, más allá de consumilo, también puedes usarlo de forma externa.

¿Cómo aplicarlo?

En este caso, lo más conveniente es hacer una especie de cataplasma, para ello, debes lavar y triturar muy bien unas 20 hojas de espinacas, luego escurre muy bien y reserva.

Extiende las hojas trituradas en el área inflamada o donde sientas dolor, luego cubre todo con una gasa estéril y asegura con un broche. Deja actuar toda la noche o durante media hora como mínimo, luego retira las hojas y enjuaga la zona afectada.

Deja actuar toda la noche o durante media hora como mínimo, luego retira las hojas y enjuaga la zona afectada.

Puedes repetir el procedimiento hasta dos veces al día si lo deseas, de esta manera lograrás controlar el dolor fácilmente.

Vinagre de manzana

Hay que reconocer que, hasta el momento, son pocos los estudios que avalan la efectividad del vinagre de manzana para el tratamiento del espolón calcáneo, no obstante, es un remedio casero bastante usado y que ha ganado muy buena fama.

Debido a esto, no podíamos dejar de recomendarlo, y es que además podemos asegurarte que luego de aplicarlo podrás sentir un alivio casi inmediato del dolor, así que no dejes de aplicarlo.

¿Cómo aplicarlo?

Te encantará saber que no tendrás que hacer ningún tipo de preparación, pues basta con aplicar un poco de vinagre en la planta del pie y frotarlo suavemente con tus manos. Deja actuar por unos minutos hasta que se absorba.

Basta con aplicar un poco de vinagre en la planta del pie y frotarlo suavemente con tus manos. Deja actuar por unos minutos hasta que se absorba.

Si lo prefieres, también puedes llenar una pequeña tina con agua tibia y añadir un poco de vinagre de manzana para sumergir los pies por unos minutos, de esta manera podrás relajarte un poco y olvidarte del dolor.

Mezcla de 6 hierbas

Este es, probablemente, uno de los secretos mejores guardados de las abuelas, y es que una lista de recetas como esta no podía estar completa sin una preparación con hierbas que prometa quitarte del dolor en un santiamén.

Esta preparación, en particular, consta de 6 hierbas diferentes que aportan diversas propiedades naturales que te ayudarán a sanarte rápidamente del espolón, así que una vez que compruebes su efectividad, no puedes olvidarte de compartirla.

¿Cómo aplicarlo?

Los ingredientes que debes reunir son: 1 pastilla de alcanfor, 2 litros de alcohol, ramas de mirra, azafrán, ruibarbo, angélica y una penca de sábila.

Busca una botella oscura de buen tamaño y vierte todos los ingredientes antes descritos, luego deja que reposen por al menos 20 días en un lugar libre de humedad y completamente oscuro. Asegúrate de agitar la botella 1 vez por día para mezclar los ingredientes.

Impregna una gasa estéril en el líquido y coloca la gasa al rededor de la herida, deja actuar durante toda la noche y verás como desaparece el dolor y la herida comienza a desinflamarse poco a poco.

Hielo

Si sientes que la herida está muy hinchada y no tienes tiempo de hacer un procedimiento complicado, lo más recomendable es que uses hielo, una técnica simple, sencilla y que no te costará nada.

Además de reducir el tamaño de la herida, el hielo también es útil para aliviar el dolor, así que no debes dudar en usarlo.

¿Cómo aplicarlo?

Lo más importante es que sepas que el hielo nunca debe colocarse directamente, ya que esto puede causar que la piel se irrite o se enrojezca. Por el contrario, asegúrate de colocar el hielo en una tela o en una compresa especial.

Existen algunas compresas que vienen con un líquido especial que puedes mantener en tu frigorífico y usarlo cada vez que lo necesites.

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