Las especias chinas parecen haberse puesto de moda en la gastronomía a nivel mundial, aunque algunas de ellas ya tienen una larga tradición dentro de la cocina que conocemos. Si quieres darle un toque diferente a tus recetas, prepárate para conocer algunas de las especias chinas más destacadas del momento, sus beneficios, y cómo puedes integrarlas en diferentes platos.
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Pimienta de Sichuán
El nombre puede llevarnos a pensar que estamos ante una pimienta como la que estamos acostumbrados a utilizar en la cocina mediterránea, pero no es así. Las diferencias son apreciables incluso a simple vista, porque el grano de esta pimienta (conocida en China como Huajiao, que significa pimienta flor), no se parece en nada a la nuestra, ya que en realidad es la cáscara de una baya.
Se obtiene del Fresno Espinoso, oriundo de Sichuán, de ahí el nombre de esta pimienta. En la cocina suele utilizarse tanto en grano como molida, y tiene un intenso sabor picante que aporta también matices de limón y madera. Eso sí, no te pases con ella, porque tiene capacidad anestésica y un abuso de la misma deja en la boca una sensación de hormigueo.
Su uso en la cocina oriental está muy extendido, pero esta pimienta también es muy apreciada por sus propiedades medicinales. Las propiedades anestésicas a las que acabamos de hacer referencia dieron lugar a que durante cientos de años se utilizara como remedio en la medicina tradicional china para tratar el dolor de dientes y de encías.
Además, es rica en vitaminas y minerales y contiene glycoproteína con propiedades antiinflamatorias, lo que ayuda a prevenir los trastornos gastrointestinales.
Te proponemos una receta que incorpora esta especia:
Panceta salteada con pimienta de Sichuán
Primero hay que maridar la panceta (previamente cortada en dados). La ponemos en un bol y añadimos un poco de sal, una cucharada de vino de arroz, la misma cantidad de salsa de soja y una cucharada de almidón de maíz. Removemos bien y pasamos a un recipiente con tapa donde dejamos reposar en la nevera durante dos horas.
A continuación, picamos: una cebolla, unos pimientos verdes, un ajo y un poco de jengibre y lo reservamos. Por otro lado, hacemos la mezcla de especias con una cucharadita de chile en polvo, la misma cantidad de comino y de azúcar, media cucharadita de sal y media de caldo de pollo (puede ser un pastilla desmenuzada). Removemos bien y reservamos.
Un una sartén tipo wok con abundante aceite de girasol freímos la panceta. Retiramos la carne del fuego y quitamos aceite de la sartén, hasta dejar la cantidad equivalente a dos o tres cucharaditas. En él añadimos la pimienta de Sichuán y rehogamos, después ponemos el jengibre, la cebolla y el ajo que ya teníamos picados. Tras saltear durante tres o cuatro minutos, añadimos el pimiento y cocinamos dos o tres minutos. Añadimos una cucharada y media de salsa de chile, incorporamos la panceta, removemos bien y salteamos. Añadimos la mezcla de especias, rehogamos bien durante un par de minutos y ya lo tenemos listo.
Puedes ver la receta con más detalle en este vídeo:
Wasabi
Si te gusta el sushi seguro que el wasabi no te resulta desconocido. Se puede tomar en pasta y también en polvo, y se obtiene de una raíz que está emparentada con el rábano y el nabo, y que crece bajo el agua. Aunque es una especia japonesa, también se utiliza con mucha frecuencia en la cocina china.
Tiene un sabor picante muy particular que no a todo el mundo le gusta, por lo que no hay que abusar de este condimento a la hora de incorporarlo a una receta. Se toma habitualmente con el sushi y el sashimi, pero siempre en poca cantidad para que no haga que el pescado pierda su sabor. Se discute si debe mezclarse o no con la sala de soja, aunque los puristas afirman que no, tú puedes tomarlo como prefieras.
En cuanto a los beneficios del wasabi, hay que destacar que es muy rico en vitamina C, así que es un gran aliado para las defensas. También tiene una función antibacteriana y, a pesar de ser muy picante, no irrita el estómago. Por eso, se ha utilizado en la medicina tradicional para tratar afecciones respiratorias como el asma y limpiar los pulmones.
Aplicado directamente sobre la piel en forma de pasta, ayuda a desinflamar los tejidos y en la curación de heridas, y funciona como desinfectante frente a los estafilococos.
A continuación, te dejamos una receta en la que puedes utilizar esta especia:
Mayonesa de wasabi
Partimos de una mayonesa que ya esté lista, puedes comprarla elaborada en el súper o hacerla en casa, en su versión normal o vegana.
Ponemos un par de cucharaditas de wasabi en un bol. Añadimos un poco de agua que previamente haya hervido y siga caliente, elaborando así una pasta. Importante: a la hora de manipular el wasabi no utilices menaje metálico porque esta especia se oxida y además estropea el metal. Utiliza mejor enseres de madera.
Dejamos la mezcla reposar unos minutos y luego la añadimos la mayonesa poco a poco y vamos removiendo bien para que se integre y no se formen grumos. Al final debemos obtener una pasta homogénea con un color ligeramente verdoso. Ya lo tenemos listo, podemos usar la mayonesa de wasabi para todos los platos que se nos ocurran.
Puedes ver la receta con más detalle en el siguiente vídeo:
Hinojo
Esta especia es de origen mediterráneo, pero se ha usado desde hace siglos en China y, a día de hoy, tiene más presencia en su gastronomía que en la nuestra. Aporta un sabor ligeramente dulce y un agradable aroma, y se utiliza en sopas, cremas y ensaladas, pero también en los platos de pescado y de carne, muy especialmente si se trata de carne de cerdo.
El hinojo es muy bajo en calorías, pero produce un efecto saciante gracias a su gran contenido en agua. Tiene pocas proteínas, muy pocos carbohidrados y prácticamente nada de grasa. Lo que si nos aporta en grandes cantidades son vitamina A, folatos y vitamina C. Siendo una excelente fuente de minerales como calcio, fósforo y potasio.
Las propiedades saludables del hinojo son ampliamente conocidas, y desde siempre se ha utilizado para favorecer la digestión y desintoxicar. Además, tiene propiedades diuréticas, de ahí que sea un elemento muy utilizado en infusiones de tipo digestivo.
Un té de hinojo ayuda a hidratarse y recuperar fuerzas después de una sesión de entrenamiento. Por otro lado, combate la halitosis gracias a sus propiedades antimicrobianas y su agradable aroma.
Su consumo también se recomienda para paliar los efectos del síndrome premenstrual, ya que ayuda a regular la producción de hormonas. Debido a que tiene principios activos como la betaina y el apiol, favorece la menstruación en los casos de disminorrea y amenorrea.
En diferentes preparados puede aliviar los efectos de las picaduras de insectos y ayuda en la cicatrización de heridas.
Aquí tienes una receta en la que puedes utilizar el hinojo, pero en esta ocasión lo vamos a utilizar no en su forma de especia sino de vegetal:
Ensalada de hinojo y zanahoria
Empezamos picando el hinojo en trozos muy pequeños y hacemos lo mismo con una zanahoria. Luego rayamos la cáscara de un limón y aderezamos con sal, pimienta y el zumo del limón. Agregamos aceite de oliva y removemos todo bien.
Una ensalada muy sana y rápida de hacer que podemos tomar como plato único o como acompañamiento de, por ejemplo, una tortilla francesa.
En este vídeo puedes ver la elaboración con más detalle:
Jengibre
El jengibre es un rizoma, el tallo subterráneo de las plantas de la familia zingiberácea. Aunque es oriundo de India y Malasia, es la segunda especia o condimento más utilizado en la gastronomía china.
Tiene un sabor entre acre y picante y un aroma bastante peculiar, y lo común en las recetas chinas es añadirlo en su versión molida o en rodajas. Es habitual verlo en platos como los estofados, las sopas, y hasta los mariscos, mezclado muchas veces con ajo y cebolla para conseguir un sabor más intenso.
A nivel nutricional el jengibre es una importante fuente de minerales como el hierro y el manganeso, el zinc, el potasio y el fósforo, entre otros. También aporta vitamina C, E, y vitaminas del grupo B.
El jengibre es un potente antioxidante, y ayuda a prevenir enfermedades que van desde un simple resfriado hasta el cáncer, así como el envejecimiento prematuro. También es un antiinflamatorio natural y puede ayudar frente a los dolores de cabeza y musculares.
Las infusiones a base de jengibre pueden resultar de gran ayuda en los procesos que cursan con afección respiratoria, como el asma, una bronquitis, una gripe o un resfriado.
Para que puedas incorporar esta especia en tu cocina, aquí tienes una receta sencilla y deliciosa:
Pollo salteado con jengibre
Empezamos picando un ajo, media cebolla y una cayena, así como un poco de cebollino. Pelamos el jengibre y lo cortamos en bastoncitos. A continuación, cortamos el pollo en dados (puedes escoger la pieza que prefieras).
En una sartén calentamos un poco de aceite de oliva y cuando esté caliente freímos el ajo y luego añadimos el pollo. Ponemos sal al gusto y luego añadimos la cebolla, la cayena y el jengibre. Mezclamos y dejamos cocinar unos minutos. Añadimos una cucharada de salsa de soja y una cucharadita de azúcar y volvemos a remover. Para espesar, ponemos una cucharadita de maicena disuelta en agua, salteamos, añadimos el cebollino y ya tenemos listo nuestro plato.
Puedes ver la elaboración de esta receta con más detalle en el siguiente vídeo:
Canela de Ceilán
La canela es una de las especias más antiguas de las que se tiene conocimiento, y se considera que la más auténtica es la que procede de Ceilán, en el sudeste asiático. Aunque en la gastronomía mediterránea la canela se utiliza básicamente en los platos dulces, en China también se añade a recetas de carne, especialmente a las que incorporan pollo o cordero.
Además de un buen aroma, la canela tiene un toque dulce y, esta versión en concreto, un ligero toque picante y amargo.
A nivel nutricional, la canela de Ceilán es muy rica en fibra, y aporta minerales como el hierro, el calcio y el manganeso. Estimula en el organismo una actividad similar a la insulina y, por eso, se está investigando como posible tratamiento para la diabetes.
Se sabe que tiene propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y antimicrobianas, por lo que es una gran aliada para el sistema inmunitario. Precisamente por su capacidad antiinflamatoria, ayuda a controlar la presión arterial.
Si quieres probar una receta con esta especia, prueba esta:
Leche frita con canela de Ceilán
Ponemos a calentar en una olla unos 320 mililitros de leche a los que vamos a añadir la cáscara de un limón y dos ramitas de canela de Ceilán. Cuando llegue a ebullición retiramos del fuego, tapamos la olla y dejamos reposar durante 15 minutos.
En un bol tamizamos la maicena, añadimos azúcar, y vertemos 10 ml de leche. Removemos a mano con energía. Retiramos el limón y la canela de la leche emulsionada, la mezclamos con lo que ya tenemos en el bol y calentamos a fuego lento, removiendo de forma continua durante 15 o 20 minutos.
Ponemos mantequilla en un bol y vertemos en él la mezcla. A continuación, la cubrimos con un film transparente que esté en contacto con la masa. Dejamos reposar en el frigorífico tres o cuatro horas.
Desmoldamos y cortamos la masa en porciones. Pasamos por harina y luevo y las freímos. Las dejamos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa. Esparcimos un poco de canela en polvo por encima, y ya está listo el postre.
Puedes ver la elaboración con mayor detalle en este vídeo:
Como has comprobado, las especias chinas las puedes incorporar tanto en platos puramente asiáticos como en la gastronomía mediterránea. Anímate a probarlas y dale a tus recetas un toque único.