Diferencia entre UVI y UCI

Pasar por una situación médica de emergencia es algo que no queremos ni para nosotros mismos ni para nuestros seres queridos, pero es bueno saber que, si esto llega a ocurrir, existen un conjunto de unidades especializadas en el tratamiento de los casos más graves y urgentes. Por eso, nos parece interesante que conozcas la diferencia entre UVI y UCI.

¿Cuál es la diferencia entre UVI y UCI?

La barrera entre ambos términos es muy difusa y, con frecuencia, se utilizan de manera indiferente. En algunos hospitales cuentan con Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y en otros con Unidad de Vigilancia Intensiva (UVI).

De hecho, se considera que la denominación UCI es una evolución de UVI, porque estas unidades especializadas tienen un papel mucho más activo a la hora de cuidar de la salud del paciente, no se limitan a llevar a cabo una vigilancia de sus constantes vitales.

Podemos decir que, a día de hoy, la diferencia entre UVI y UCI es inexistente, se trata de una unidad hospitalaria destinada a atender a los pacientes que revisten una especial gravedad. Es más, según el hospital en el que estemos, podemos encontrarnos con denominaciones similares como Unidad de Cuidados Críticos (UCC), Unidad de Medicina Intensiva (UMI), Unidad de Terapia Intensiva (UTI) o Centro de Tratamiento Intensivo (CTI).

Unidades de medicina intensiva

UVI, UCI, UCC… al final todas estas denominaciones están haciendo referencia a la zonas del hospital que están destinadas a la aplicación de cuidados intensivos a pacientes que están en estado grave por sufrir una inestabilidad estructural, orgánica o funcional, que pone en riesgo su vida.

En estas áreas la atención la llevan a cabo los médicos intensivistas, que están especializados en el trato a pacientes con disfunción actual o potencial de uno o varios órganos, susceptibles de recuperación, pero que en este momento suponen un riesgo para la vida.

No obstante, por la UCI también pueden pasar pacientes que requieren un menor nivel de cuidados, pero precisan de una supervisión más continuada, como los que acaban de salir del quirófano.

El acceso a las unidades de medicina intensiva está restringido. Los familiares solo pueden pasar a ver a quienes están ingresados en estas áreas una o dos veces al día, y por un breve período de tiempo. Con ello se busca darle a los pacientes que están graves una mayor tranquilidad e intimidad. A la vez, se facilita la supervisión por parte del personal médico y de enfermería.

La mayoría de las unidades de cuidados intensivos tienen un carácter polivalente y atienden a todo tipo de pacientes cuya salud esté tan comprometida como para justificar su ingreso en esta zona del hospital y no en otra. Sin embargo, en hospitales grandes puede haber unidades de medicina intensiva especializadas. Por ejemplo, una unidad de cuidados intensivos coronaria, una UCI para las personas que acaban de pasar por un trasplante de órganos, para cuidados intensivos psiquiátricos, e incluso una UCI pediátrica.

También podemos encontrar unidades de cuidados intensivos en medios de transporte, como un helicóptero o en una ambulancia. Diseñadas para el traslado de personas que están especialmente graves y necesitan una supervisión constante durante el viaje.

El trabajo de los profesionales

Como hemos señalado antes, los médicos que trabajan en estas áreas son intensivistas. A diferencia de lo que ocurre en otra especialidades, aquí los profesionales siempre trabajan en grupo y consensuan el tratamiento y cuidados que ha de recibir cada paciente, lo que permite aplicar los cuidados más eficientes en cada caso concreto.

El apoyo del personal de enfermería de la UCI es de vital importancia tanto para los médicos como para lo pacientes. Las enfermeras y enfermeros, y los auxiliares, ejercen una supervisión constante sobre los pacientes, controlan su medicación y mejoran su calidad de vida, ayudándoles a moverse, aseándoles, e incluso dándoles de comer si es necesario. Su presencia continua al lado de los pacientes es esencial para conocer su avance a nivel de recuperación física, pero también para conocer su estado de ánimo.

Además, el personal de enfermería tiene un mayor contacto con los familiares y, con frecuencia se convierte en el principal referente de estos para saber cómo se encuentra la persona que tienen ingresada en la unidad de cuidados intensivos.

Las particularidades de una UVI

Una unidad de vigilancia o de cuidados intensivos tiene unas particularidades propias en cuanto a diseño y equipamiento, incluso con respecto a la forma de trabajar, porque ya hemos dicho que las decisiones de los médicos se toman por consenso.

Por ejemplo, los pasillos de las unidades de tipo UCI o UVI deben tener más de 2,40 metros de ancho para facilitar el movimiento de camillas. A nivel de equipamiento, en estas áreas es común contar con diferentes boxes que cuentan con equipos de ventilación mecánica, equipos de diálisis y aparatos de monitorización cardiovascular, entre otros.

El paciente en la UCI

A la hora de visitar a un paciente ingresado en una UVI, es normal que lo encuentres adormilado e incluso un poco desorientado. Esto se debe a la combinación entre los fármacos, la falta de sueño, y la pérdida de la noción del tiempo que se produce cuando se pasa tiempo en un mismo lugar. Puedes ayudar a tu ser querido si durante la visita le recuerdas dónde está, qué día es y le cuentas algo de lo que está pasando fuera, así no se sentirá tan aislado.

Si el paciente está consciente y tiene un cierto rango de movimientos, se le puede proveer de algunos medios de entretenimiento como un libro o una revista. Antes de llevar aparatos electrónicos conviene consultar con el personal de enfermería. Si se habilita el uso de móviles o tablets debe hacerse siempre con auriculares.

Los visitantes deben limitar el uso de su teléfono móvil dentro de las áreas de cuidados intensivos. Hay que mantenerlo en silencio y, en caso de tener que usarlo, hacerlo de manera que preserve el descanso de los pacientes.

Si eres familiar de una persona ingresada en la UCI, es aconsejable que durante estos duros días exteriorices tus sentimientos y descanses todo lo que puedas, porque el cansancio afecta a tu estado de ánimo y a tu capacidad para comprender las cosas. Intenta llevar una buena alimentación y, si tienes dudas, consúltalas con los profesionales que trabajan en la unidad de cuidados intensivos.

La diferencia entre UVI y UCI es hoy en día meramente terminológica. Se trata, en cualquier caso, de zonas hospitalarias restringidas a personas que requieren de una supervisión constante, y que tienen unas normas especiales en cuanto a visitas. Por lo demás, da igual que estas áreas sean denominadas UVI, UCI, UCC, CTI o de cualquier otra forma.

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